Yamel Loya

Palabras: Queridos Itzel y Jesús: Hay personas buenas, y luego están las personas como Itzel. De esas que iluminan la vida de quienes tienen la fortuna de conocerlas. Itzel tiene un corazón inmenso, es noble, generosa, leal, sensible y auténtica. Siempre está para los demás sin esperar nada a cambio, celebra las alegrías ajenas como propias y extiende la mano cuando alguien la necesita. Es una de esas mujeres que dejan huella por la calidad de su alma. Jesús, hoy te llevas a una mujer que vale oro. Una mujer de sentimientos sinceros, de una bondad que escasea y de una fortaleza admirable. Cuídala mucho, hazla reír, acompáñala en los días fáciles y, sobre todo, en los difíciles. Porque el amor de una mujer como Itzel es uno de los regalos más valiosos que la vida puede dar. Deseo de todo corazón que construyan una vida con Dios siempre presente, llena de amor, respeto, paciencia y complicidad. Que nunca olviden la suerte que tienen de haberse encontrado y elegido el uno al otro. Con todo mi cariño y admiración,